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XII. El Colgado
Simbolismo: Imagen de Osiris o de Odín y de los héroes sacrificados. Su pierna doblada y el color blanco de su ropa son sutiles símbolos de la divinidad y estirpe real y le otorgan energía y voluntad. Sus nueve botones le vinculan con El Ermitaño y con la búsqueda de la verdad. Las doce ramas taladas aluden a los signos del zodíaco, cuyos secretos conoce, y su posición invertida simbolizan el sacrificio voluntario en aras de la evolución.
Contenido premonitorio: Es la carta del sacrificio, la abnegación y el cambio. A menudo aparece en la tirada cuando se hace inevitable un cambio, un reajuste, una etapa de transición en la vida del consultante. Anuncia poder profético y sabiduría.
Puede interpretarse: Apuros, aprietos. Pruebas a superar. Con La Torre, enfermedad. Con El Sol, curación, suerte inesperada.
Invertida: Mala disposición para hacer un sacrificio necesario para alcanzar ciertas metas. Arrogancia, egoismo.
XIII. El arcano sin nombre
Simbolismo: Anubis, dios de los muertos, o los hermanos Tánato e Hipno, hijos de la noche. Su color carne lo vincula al plano humano. Su acción es inteligente, rápida y positiva, según dicen el amarillo y rojo de la guadaña. El negro de la tierra, símbolo del renacer para los alquimistas, indica una transformación inexorable sin relación alguna con la muerte física.
Contenido premonitorio: Anuncia transformaciones y cambios inesperados. También pronostica finales y nuevos puntos de partida. En este sentido, es a menudo una buena carta. Sin embargo, dependiendo de la posición del naipe en la tirada y de las cartas que lo rodean, puede poner de manifiesto la posibilidad de un tratamiento por enfermedad, un accidente o pérdida de algo.
Interpretación: Despedida. Final de una etapa. Con Los Enamorados, divorcio. Con La Fuerza, transformación positiva.
Invertida: Señala que los cambios se harán muy lentamente o, quizá, sólo parcialmente. Indica también enfermedades leves.
XIV. La Templanza
Simbolismo: Nephtis, diosa que amamantaba a Osiris, o Némesis, guardiana del orden divino. Este ángel solar mezcla las energías vitales -agua- para lograr la armonía del ser. La espiritualidad (cántaro azul) se sacrifica para satisfacer la afectividad y la sexualidad consciente (cántaro rojo). Pero la inversión de colores entre el vestido y los cántaros señala fragilidad e inestabilidad.
Contenido premonitorio: Representa paciencia, frugalidad, armonía a través de la acción y el amor, del equilibrio y de la moderación. La carta aconseja adaptarse a las circunstancias. Anuncia que lo que el consultante estuvo esperando, sucederá.
Interpretación: Búsqueda del propio equilibrio. Acción inteligente. Suerte. Con El Carro, exceso de impulsividad.
Invertida: Indica paciencia, falta de equilibrio, emociones negativas. Conflicto de intereses, malas asociaciones.
XV. El Diablo
Simbolismo: Seth, el conspirador, o Lucifer, el ángel caído. Conserva alguna de sus atribuciones divinas en el azul de sus piernas y alas, así como en el blanco de la espada, y posee una extraordinaria paciencia, pero su poder obra en el plano de la materia y las pasiones a las que están encadenados los diablillos.
Contenido premonitorio: Es una carta ominosa, que posee diferentes significados. Hace referencia a la tentación, a la presencia de influencias diabólicas. Representa también esclavitud, violencia, fatalidad, furia, frustración y experiencias extrañas y desagradables.
Puede interpretarse: Exitos materiales, salud, sexualidad exigente. Con El Sol o Los Enamorados, pasión correspondida.
Invertida: Es esta posición es una carta positiva. Anuncia iluminación, cambios para mejor, oportunidad de liberarse.
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