|
XVI. La Torre
Simbolismo: El sabio divinizado Inmhotep, asociado por los griegos a Asclepios, fulminado por un rayo de Zeus. La llamarada indica la acción inteligente pero destructiva que actúa sobre la materia y ocasiona un cataclismo. Los seis matojos de hierba, al igual que los dos pedruscos en el suelo, representan una ayuda providencial, el amor o la salud que se recuperan. Es un naipe en cierto modo traumático, puesto que marca un antes y un después en la vida del consultante.
Contenido premonitorio: Cambio, usualmente inesperado, violento o bajo circunstancias desagradables. El consultante debe prepararse para experiencias traumáticas o revelaciones inesperadas. También puede indicar accidentes.
Puede interpretarse: Orgullo herido. Período destructivo. Con La Estrella, final de una prueba.
Invertida: Conserva el significado, pero mitiga el alcance del pronóstico. Es decir, los cambios o experiencias desagradables no serán tan traumáticos.
XVII. La Estrella
Simbolismo: Diosa Hathor, que nutre a todo lo creado, o Sofía, la sabiduría. Su desnudez índica pureza; su acción, con los cántaros, que hay que dar lo que se recibe y la libre circulación por lo tanto de las fuerzas espirituales y materiales. El pájaro negro en el árbol simboliza inspiración fecunda en el plano material, y Venus dominando a las estrellas, afectividad armoniosa.
Contenido premonitorio: Anuncia esperanza, inspiración, fe y perspectivas alentadoras. Cuando aparece en una tirada, se considera un buen augurio, ya que anuncia felicidad para el consultante. En algunos casos, representa un proceso de curación.
Puede interpretarse: Esfuerzos del pasado dan sus frutos. Ayuda del entorno. Felicidad y esperanza. Con El Mundo éxito.
Invertida: Anuncia mala suerte, desilusiones, esperanzas sin sentido y una fuerte tendencia al pesimismo.
XVIII. La Luna
Simbolismo: Diosa escorpión Selket u Orfeo en los infiernos. Los dos perros son los dioses Anubis y Upuaut, guardianes del camino al más allá; los veintinueve rayos, el ciclo lunar, más un día, símbolo de la influencia del cielo sobre sobre los seres humanos. El cangrejo, asociado a la Luna, los instintos básicos y fertilidad. El agua se vincula al inconsciente y a la imaginación. Este naipe hace alusión a los poderes intuitivos del consultante y a su capacidad para bucear en su interioridad.
Contenido premonitorio: Misterio, decepción, fuerzas ocultas. Por lo general, esta carta se toma como advertencia para cuidarse de amigos desleales o con segundas intenciones. Cuando aparece en una tirada, señala que algunas personas o cosas en la vida del consultante no son lo que parecen.
Puede interpretarse: Viajes, inspiración intelectual y artística, trampas del inconsciente, magnetismo. Con El Mago, escasa energía.
Invertida: Se mantiene el significado, pero en menor grado. También anuncia miedo, confusión, depresión y soledad.
XIX. El Sol
Simbolismo: Ra o Helio y las potencias de la luz. Los 16 rayos y las dos piedras amarillas en el suelo simbolizan el triunfo sobre las energías destructivas de La Torre. Las lecciones han sido comprendidas gracias a la inteligencia y el trabajo, simbolizados por el color amarillo. Los niños, del mismo sexo, hablan del perfecto equilibrio físico y mental.
Contenido premonitorio: Futuro éxito, logros personales, optimismo, iluminación, felicidad. Considerada una de las cartas más auspiciosas del mazo del Tarot. El Sol también representa el principio masculino en contraste con la carta de La Luna, que representa el principio femenino.
Puede interpretarse: Curación. Suerte económica. Sexualidad dichosa. Con El Colgado o La Luna, enfermedad pasajera.
Invertida: Advierte sobre fracasos, desilusiones, ruptura de una relación. Pérdida posible de empleo o del hogar.
|
|